Hay looks que funcionan y luego están los que te cambian la actitud al ponértelos. Este tiene ese aire nocturno, casi cinematográfico, que pide luces bajas y música de fondo. Me encanta porque mezcla delicadeza y carácter sin esfuerzo, como quien no quiere la cosa. Es ese tipo de prenda que te hace recolocar los hombros y caminar distinta. Si sales, sales a que pase algo.