Sus paisajes parecen de otro planeta. La antigua lava volcánica que aparece surcando los barrancos así lo pinta. ¿Saben cuántos años hace que se formó esta isla? ¿A cuál me refiero? Según los datos aportados por las diferentes técnicas que se han aplicado para la datación de rocas, se ha estimado que su origen tuvo lugar hace 22 millones de años ¡Casi nada! Y sí, es Fuerteventura la isla más antigua del archipiélago canario. Según los estudios realizados parece que las islas se formaron de este a oeste, siendo Fuerteventura la más antigua y El Hierro la más joven con tan sólo 2 millones de años. La tatarabuela y la nieta se llevan “solo” veinte millones de años.

Hoy no les hablaré de sus famosos quesos o sus enormes y fascinantes playas de aguas que poco o nada tienen que envidiar a las de Hawái, sino de la visita de un grande. De un ilustre como don Miguel de Unamuno a Fuerteventura.

Se aloja en Puerto Cabras (desde 1956, Puerto del Rosario) en una humilde pensión llamada pomposamente hotel Fuerteventura, situada entre la iglesia y la cárcel. En la azotea toma el sol como Dios lo trajo al mundo, lo que provoca las quejas de los vecinos. Aunque a él no le sube el pulso: “Yo no los miro. Que no me miren ellos a mí”, le dice al apesadumbrado propietario, Francisco Medina. Fueron cuatro meses de exilio, bajo el régimen de Primo de Rivera. Su llegada a la isla se produjo el 10 de marzo de 1924.

Unamuno sufre en Fuerteventura por estar separado de los suyos, pero se siente enseguida atraído por el lugar; ensalza el clima («una eterna primavera»), la brisa ligera y la comida buena y muy sana y la riquísima nobleza de sus habitantes, los majoreros.

 “La isla es de una pobreza triste; algo así como unas Hurdes marítimas”, escribe. “Es una desolación. Apenas si hay arbolado y escasea el agua. Se parece a La Mancha. Pero no es tan malo como nos lo habían pintado. El paisaje es triste y desolado, pero tiene hermosura. Estas colinas peladas parecen jorobas de camellos y en ellas se recorta el contorno de éstos. Es una tierra acamellada. Ayer hicimos la primera excursión en auto a la Antigua. Haremos alguna en camello”. Define a la isla como “un verdadero sanatorio”.

Así que. cuando la tormenta pase, si visitan Puerto del Rosario, no dejen de entrar en la casa-museo de Unamuno. Es el antiguo Hotel Fuerteventura, una construcción preciosa donde se alojó durante su paso por la isla.

Alejandro de Bernardo
@AlejandroDeBernardo