Fotografía / Elena de la Cruz – Vestuario / Fitenia

En la costa de San Miguel el nuevo hotel The Salmar (adults only) es un refugio en donde la arquitectura se funde con el mar. Enclavado sobre el océano, descansar en sus acogedoras habitaciones y suites con piscina privada supone asomarse a un balcón abierto al Atlántico: azul y blanco para un cuidado espacio de bienestar. Además, su restaurante Camarote se ha erigido ya en una de las mejores ofertas gastronómicas del Sur de la Isla.

En este oasis sereno concebido para el dolce far niente, la reina de las Fiestas de Mayo 2026 de Santa Cruz de Tenerife, Elisa García Arteaga, se deja seducir. La experiencia fascina. Cautiva la maresía.

La cocina del restaurante Camarote, al cuidado del chef Angelo Cascone, es una de las sensaciones más placenteras de The Salmar. En su comedor con olor a brasa y mar disfrutamos de una magnífica oferta gastronómica. La buena mano del Mediterráneo se fusiona con sabores atlánticos y el imprescindible producto local. Luego, el corazón y cariño ponen el resto.

La cena, que sirve con maestría José Vinuesa (jefe de la cosa junto a Marco Ricci), se plantea a través de un viaje sin prisas. Empezamos con cava Bolet y una fresca mazamorra cordobesa, con el toque crunch del millo, y un sabroso tartar de corvina y gel de lima. Continuamos con roll de bogavante con mayonesa cítrica, manzana verde y pan brioche. Delicioso plato.

En medio de la fiesta de sazones disfrutamos de un MRB, rico vino blanco del norte de Tenerife creado por el enólogo canadiense Marc Rochefort.

Saltamos a continuación a las rías bajas de Galicia para comer con las manos una cazuela de mejillones y almejas al vino blanco. Nos chupamos los dedos. Seguimos, luego, con el principal: corvina sobre una salsa de champán e hinojo fresco. La acertada combinación de sabores eleva el pescado al máximo gusto.

El último regalo lo sirve el responsable de postres, Francisco Dorta. La tarta de queso con fresas y teja de chocolate es una delicia.