Dicen que hay que morirse con los deberes hechos, intentar irse al otro lado sin remordimientos, pensar a tiempo cositas que uno quiera dejar hechas antes de cerrar los ojos con la postrera sombra. En la vida, igual que conocemos gentes que no suman, sino que restan, solemos tener la suerte de encontrarnos con seres humanos extraordinarios, inolvidables. En mi vida, el profesor y escritor tinerfeño Juan José Delgado fue decisivo, porque me conoció como alumno cuando cursaba el Bachillerato y su generosidad sabia y maestra me acompañó hasta el fin de sus días. Ahora, por fin, saldo una deuda, porque he publicado el libro Juan José Delgado, de un sabio antológico, dentro de la Biblioteca Básica Canaria que edita la Viceconsejería de Cultura del Gobierno de Canarias, un volumen que, casi diez años después de su muerte, recupera su obra narrativa, poética y ensayística.

Escribir sobre Juan José Delgado Hernández (Valle de San Lorenzo, 4 de octubre de 1949 – La Laguna, 7 de septiembre de 2017) es tarea compleja porque, aunque no tuvo la suerte de una larga vida, construyó una sólida trayectoria cultural que lo sitúa en la estela de los sabios. Ese panteón de ilustres pensantes canarios del siglo XX, junto con figuras como Domingo Pérez Minik, María Rosa Alonso, Jorge Rodríguez Padrón, Juan Manuel García Ramos o Andrés Sánchez Robayna.

Nunca necesitó el aplauso, los premios o los reconocimientos.

Escribir, escribir bastó siempre. Publicó cuatro novelas, cinco libros de poesía, dos de cuentos (el último en septiembre de 2017, pocos días antes de su fallecimiento, titulado Cáscaras, y editado por Baile del Sol) y también publicó ensayos tan fundamentales como Por lugares de la modernidad literaria o las antologías del cuento canario del siglo XX. Su labor intelectual, crítica, ensayística, siempre alejada de los focos, es, sin embargo, crucial, en el devenir de la literatura canaria del siglo XX y principios del XXI.

Sin su obra no se entendería el fenómeno fetasiano, esa generación de escritores tan singular que cambió para siempre las vueltas de la literatura canaria, con autores como Rafael Arozarena e Isaac de Vega.

La vida fue injusta con Juan José, ahora su nuevo libro es también mío. Solo falta que usted, lector, lectora, cierre, abriendo el libro, la magia de la comunicación literaria.