Fotografía / José Ramón Oller
Este piso construido en los años setenta en pleno centro de Madrid con materiales de gran calidad, encuentra en la reforma proyectada por la arquitecta Silvia Buján, con estudio en Santa Cruz de Tenerife, una nueva manera de habitar: más cálida, serena y funcional, sin renunciar a su identidad original.
El proyecto parte de una premisa clara: conservar para poner en valor. Las carpinterías interiores de madera, sus pomos de latón, los muebles bajos que acompañan a los grandes ventanales y enmarcan las vistas de la ciudad, el mármol original del recibidor y el salón, o el armario cuya puerta oculta el acceso al baño, se recuperan y actualizan. La antigua cocina independiente se integra en el salón-comedor, ganando amplitud, luz y continuidad del espacio.

«El proyecto parte de una premisa clara: conservar para poner en valor»
Los materiales nobles adquieren un nuevo protagonismo al liberarlos de capas de barniz envejecido y devolverles su textura, color y carácter. En la selección de pavimentos, revestimientos y griferías, Kastalia Interiores tiene un papel destacado, pues aporta materiales cuidadosamente escogidos por su calidad, textura y armonía con el conjunto del proyecto.
Una paleta envolvente, junto al papel de motivos vegetales y los revestimientos del baño, aporta calidez sin perder la sensación de calma.


La luz se concibe como parte esencial de la arquitectura. Todas las estancias permiten regular su intensidad y predominan las soluciones indirectas, buscando un confort visual más natural y amable. En el baño, la iluminación rebota en el techo de la ducha o se desliza bajo el mueble, creando una sutil alfombra luminosa.

Esta sensibilidad responde a la propia manera de entender la arquitectura de su autora: una slow architecture, pausada y artesanal, que escucha el entorno y las necesidades particulares de quienes habitan cada espacio.
Comentarios recientes