Fotografía (SuAr) / Eusebio Ledesma, Sonia Marinoni, Pepe Trujillo y Laura Paiz son nobleza, tradición, sabor y pasión. Son gente de Tenerife, de San Miguel de Abona.

Hablar del municipio de San Miguel de Abona es hacerlo de su historia (el casco urbano es Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico), de sus paisajes y rincones. Como espacio natural son cita obligada la Montaña Amarilla y el Charco de Archiles en la costa, y el monumento natural Roque de Jama, uno de los tres puntos iniciales de formación de Tenerife junto a los macizos de Teno y Anaga. Caminar por sus senderos a pie o a caballo son solo una parte de la amplia gama de actividades al aire libre que se pueden realizar.

Laura Paiz es la concejala de las áreas de Turismo, Participación Ciudadana, Protocolo, Colaboración y Cooperación, y está convencida de que trabajar por su pueblo es lo que más la motiva y la impulsa a seguir creciendo. Mujer cercana, salta a la vista la pasión que siente por el Municipio en la falda que luce para FAMA. En ella destacan los pictogramas que forman parte de la identidad visual de San Miguel de Abona: un diseño que simboliza la tradición, la cultura, el ocio, el deporte, la gastronomía y la amplia oferta de turismo activo. «Cada detalle refleja nuestra diversidad y riqueza», afirma rotunda.

Con estudios de Administración y Finanzas, y Magisterio, en Madrid, Paiz sabe de lo que habla, pues ha trabajado en el sector hotelero, deporte y proyectos sociales. Por eso, está convencida de que San Miguel es el mejor lugar para vivir y visitar.

De igual forma piensa Pepe Trujillo, el chef ejecutivo del Hotel Barceló Tenerife, en donde disfruta creando platos que mezclan la tradición canaria con un toque gourmet, siempre fiel a su filosofía: «La calidad y el respeto al producto están por encima de todo. Cocinar es mi forma de compartir cultura, territorio y emoción».

Entre la medianía y el mar, San Miguel teje una tradición enogastronómica en donde cada sabor es un homenaje a su rico patrimonio. Por eso, la cocina de Trujillo se apoya en el kilómetro cero, ofreciendo experiencias culinarias únicas.

Estas devociones encuentran fácil acomodo en la alfarería tradicional de Sonia Marinoni. En su taller (JiribiZhùa) da forma a vajillas artesanales en gres, trabajadas completamente a mano, creadas para quienes valoran la armonía entre la artesanía y la experiencia de la mesa. «Me inspira la belleza de lo simple, los materiales naturales y la conexión con mi entorno. El ritmo pausado de lo artesanal se muestra en cada pieza, transmitiendo calma, sencillez y belleza cotidiana», dice con voz pausada. Refleja, sin duda, el hálito que sopla suave en San Miguel de Abona.

Nobleza y valores marcan la tierra que se quiere. También desde la arena. Es el caso de Eusebio Ledesma, puntal A del Club de Lucha Chimbesque. Desde muy joven tiene claro que el respeto, la humildad, la lealtad… se llevan dentro y fuera del terrero. Estas actitudes le empujaron a estudiar Fisioterapia, profesión que le permite cuidar de las personas y acompañarlas en su bienestar.

La satisfacción del día a día la colma, además, con infinitas pequeñas cosas que le recuerdan de dónde viene y lo afortunado que es de representar a San Miguel de Abona, a Canarias, con el deporte que más ama. Gente nuestra.

Arturo González, alcalde de San Miguel de Abona, destila hospitalidad, la que tiene su Municipio, «un entorno único que enamora a quienes nos descubren». Y no duda un ápice. Sabe que la tierra de sus amores ofrece «calidad de vida y experiencias auténticas que nos hacen diferentes».