Las últimas tendencias en terapias de longevidad con luz roja no son solo una moda sin base científica. Según estudios de la Universidad de Stanford, la exposición cercana a la luz roja e infrarroja hace que en el cuerpo se genere energía para las mitocondrias, lo que produce una cascada de estímulo que fomenta la producción de colágeno y la circulación sanguínea.

Con constancia, reporta un rejuvenecimiento celular global. Es una terapia efectiva que en el mercado se ofrece como láser o led.