La reina Sofía recibió el jueves 19 de febrero el Premio Gorila, el máximo reconocimiento que otorga el Loro Parque, en el transcurso de una solemne y emotiva ceremonia celebrada en Poema del Mar, en Las Palmas de Gran Canaria, entre más de 250 personas invitadas.

El acto estuvo presidido por el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, y por el presidente de Loro Parque, Wolfgang Kiessling, quienes acompañaron a su majestad en una noche que puso en valor el papel de la conservación como eje esencial del desarrollo sostenible.

Durante su intervención, Fernando Clavijo subrayó que el reconocimiento a la Reina «pone en valor una trayectoria marcada por su apoyo constante a la ciencia, la educación ambiental y la protección de la fauna», y que su ejemplo «ha contribuido a situar la defensa de la biodiversidad en el centro del debate público y de la conciencia colectiva».

Clavijo puso en valor el papel de Loro Parque y de Loro Parque Fundación, destacando que «han sabido unir ciencia, divulgación y acción al servicio de la conservación, convirtiéndose en un referente internacional en la protección de la biodiversidad».

El presidente de Loro Parque, Wolfgang Kiessling, recordó los inicios del Loro Parque, junto con su esposa Brigitte, hace más de cinco décadas y la evolución de la Compañía hasta convertirse en un referente internacional. «Hoy, 54 años después, todos sabemos que Loro Parque ha triunfado y es una parte integral de la industria turística», señaló, subrayando que el Grupo cumple con todas las expectativas de un zoológico moderno acreditado: «Conservación, educación, investigación científica, bienestar animal, biodiversidad y protección de la naturaleza».

Kiessling destacó que desde 1988 el grupo ha puesto un énfasis especial en la protección del medioambiente y que, gracias al apoyo de Loro Parque Fundación, desde 1994, se han impulsado proyectos decisivos para la supervivencia de especies amenazadas. «Y hoy vivo el momento culminante de mi carrera, con la entrega de nuestro Premio Gorila a la reina Sofía, mi buena amiga de juventud en Salem, que nos honra con su presencia», afirmó emocionado.

El Galardón distingue desde 2003 a personalidades y organismos comprometidos con labores de responsabilidad ambiental.

Por su parte, el presidente de Loro Parque Fundación, Christoph Kiessling, definió el acto como «uno de los momentos más significativos para nuestra Fundación». Recordó, además, que Loro Parque Fundación ha apoyado más de 300 proyectos en 53 países, con una inversión superior a treinta millones de dólares, contribuyendo a salvar de la extinción 18 especies. Subrayó, también, el liderazgo científico de la entidad en el estudio del impacto del cambio climático en la Macaronesia y anunció la puesta en marcha del proyecto SOFIANet (Sensing Ocean Frequencies through Integrated Acoustic Network), una iniciativa destinada a reforzar la protección de los cetáceos en el Estrecho de Gibraltar mediante una red integrada de monitorización acústica y que cuenta con la colaboración de la Fundación Reina Sofía y la Universidad de La Laguna.

La ceremonia concluyó entre una prolongada ovación y un ambiente de emoción contenida, en un escenario, la sala principal Deep Sea, que simboliza la belleza y fragilidad de los océanos. Una noche que reafirmó el compromiso compartido entre instituciones, ciencia y sociedad civil para situar la defensa de la biodiversidad en el centro de la acción colectiva.

Firmando en el Libro de Honor.

La reina Sofía ha mantenido una dedicación constante a la protección del medioambiente y al bienestar animal, una vocación que se remonta a su infancia y que ha estado presente, de forma sostenida, en su vida pública. Pionera en el ámbito de la realeza por su implicación en estas causas, su agenda institucional ha reflejado durante décadas un apoyo frecuente a iniciativas orientadas a la preservación de especies en peligro de extinción, así como a la defensa de los ecosistemas marinos frente a la contaminación.

A través de su Fundación, constituida en 1977, ha auspiciado y apoyado diversas causas medioambientales y de protección animal: desde proyectos de restauración de entornos agrícolas hasta el respaldo a entidades que combaten el maltrato y el abandono, así como acciones de conservación de fauna, incluyendo iniciativas vinculadas a la protección de especies emblemáticas y amenazadas.