El modelo de medicina actual evolucionará hacia algo mejor. La medicina del mañana será de dos modelos que han ganado peso y han venido para quedarse: la medicina de precisión, que es aquella que se enfoca en las bases científicas de las diferencias fisiopatológicas entre individuos, y la medicina personalizada, que pone el énfasis en la aplicación de las mismas estrategias aplicadas a cada persona. La fusión de ambas es el futuro. Lo interesante de esta aproximación es que volveremos a las raíces donde cada paciente es un todo indivisible y centro de nuestra práctica médica.